sábado, 28 de enero de 2017

Rafaela
Mientras recordaba mi vida, me di cuenta en lo poco que me preocupe por otras personas, siempre era yo sobre todo, lo primero en la lista, lo único e indispensable para mí era yo misma.
Mi familia se preocupaba por mi, al menos mi padre, sabia que él siempre velaría por mi, aunque yo no velára por él.
Las amigas con las que estudie me eran demasiado insignificantes, siempre querían mi atención, ese era el momento de mi vida donde me molesto tener dinero, cuando todos querían ser tus amigos para tener una aprobación social, como si yo fuera juez y verdugo, cerrando el veredicto. Antes de que me diera cuenta de eso, yo había derrochado dinero en montones de fiestas, para comprar cerveza, ron, whiskys, rentar dj's, poner el ambiente. La gente empezó a recurrir a mi como alguien recurriría a una billetera, para sacarla del bolsillo obtener lo necesario y volverla a guardar. Luego de esa etapa, la mas fiestera que recuerdo, salí del bachiller y oh sorpresa, la universidad. Allí un chico llamo mi atención, el último novio que había tenido fue bateado antes de llegar a segunda, y a este chico lo dejaría anotar sin problemas, era alto, fornido, cabello negro, labios finos, nariz recta, cejas tupidas y unos ojos grises para desmayarse, y lo mejor de todo, no era pobre. El estar en mi misma universidad no debía serlo, pero claro. Le apodaban Moreno, y hacia perfecta combinación al color de su piel caramelo. Los dioses griegos existían y yo tenía uno para mi sola. Intente acercarme a él una noche, en una fiesta de antro. Tenía una expresión de siempre estar pensando algo, aprovecha que conocía al amigo con quien estaba y llevando unas bebidas les saque platica, el chico que estaba con Moreno, Carlos, no entendió el mensaje después de un rato, tuve que recurrir a una amiga, a quien le gustaba Carlos, para que se lo llevara lejos y así poder hablar con Moreno yo sola. Descubrí que era de pocas palabras, y no me dejo saber mucho sobre él, mientras que yo intentaba impresionarlo con mis historias de viajes, al estar hablando y hablando fui tomando una copa tras otra, él llevaba el mismo vaso de toda la noche, recuerdo haber balbuceado algo sobre un hotel, y él me miro extrañado, como si no se lo creyera. Que? Era tan malo?. Recuerdo que la fiesta no subió mucho de volumen y estuvo demasiado calmado y la música era una basura, ni siquiera lo pide sacar a bailar conmigo, lo siguiente que recuerdo de esa noche es cuando desperté al día siguiente, en la terraza del bar. Con otras dos chicas, no había pista de Moreno. Maldicion.
...
Si les dijera que las cosas no fueron mejor después de eso claro que me lo creerían, pero debo decirles que yo y moreno tuvimos una relación tiempo después. Pero bueno de eso hace años. Ya no estamos juntos ahora, por mas que me gustaría.
La montaña rusa subió demasiado y ahora no dejaba de bajar, cada vez más rápido.
Esta mañana mientras hacía ejercicio, me llamaron del trabajo que solicite días atras, no conseguí el puesto. Y ya me habían despedido del trabajo anterior, este trabajo era una oportunidad no tan grande como había sido mi trabajo anterior pero era un avance. Me sentí mal por no tener el puesto pero medité sobre eso después, en el desayuno, contemple la nada mientras tomaba café, estaba caliente cuando lo probé y cuando lo volví a probar estaba frío. Me di por vencida, por primera vez en mucho tiempo, no sabía que rumbo tomar, qué debía hacer, qué seguía?
La pequeña televisión encendida sobre el mármol de la cocina me dictaba los hechos de un accidente automovilístico en carretera, falleció una chica de mi edad, iba sin compañía, unos chicos se estrellaron en su puerta con una camioneta doble cabina, iban jugando carreras con una moto cuando perdieron el control del auto, ambos estaban en el hospital, el de la moto había huido y la chica falleció.
De repente un pensamiento me golpeo, quien asistiría a mi funeral en caso que yo muriese hoy?


martes, 24 de enero de 2017

Un buen día...
La joya que las personas encuentran en los libros nunca serán igualables, hoy por ejemplo, estaba completamente dispuesta a estar sola todo el día. Leyendo!  Pero uno nunca esta solo en compañía de un libro. Especialmente El libro tan dramático que había encontrado, y no era de trama dramática, mas bien porque era difícil de conseguir. Bien como decía. Hoy no me hubiera molestado pasar el día leyendo, pero ese pensamiento Murió cuando mis amigas entraron al salón, cada una con un árbol en las manos y sosteniendo sus mochilas al hombro. Me reí y cerré el libro.
El libro, digo, el día fue de bien a mejor mientras avanzaba. Por alguna extraña razón, estaba de muy buen humor, y muy explosiva. De una alegría efusiva a una explosividad contagiosa, y todo me daba risa, o bueno, la mayoría de lo viviente.

Iniciar el día con un libro interesante podría convertir tu día en uno interesante...

lunes, 23 de enero de 2017

"¿Los sueños existen porque las personas existen, o las personas existen porque los sueños existen?"
Los sueños mueren con las personas o la persona muere con el sueño.
¿Singular o plural?
¿Vives y te dejas vivir o dejas que vivan para tú vivir?
            Una vez alguien se atrevió a descubrirlo. Y no hablo de mí. De tí? No. De ellos? Quizá. De todos? Siempre.
             Porque todos queremos descubrirlo...